Qué son los perros potencialmente peligrosos (PPP)

Qué son los perros potencialmente peligrosos (PPP)

Conocidos como los PPP, se trata de una clasificación jurídica que regula de forma especial a los perros incluidos dentro de esa clasificación.

En España los PPP están regulados según el Real Decreto 287/2002 del 22 de marzo. Según este Real Decreto las razas que son consideradas potencialmente peligrosas son: rottweiler, pit bull terrier, Staffordshire bull terrier, Staffordshire terrier americano, Akita Inu, dogo argentino, fila brasileiro, Tosa Inu y, en general, cualquier perro que no siendo de ninguna de estas razas si presente las siguientes características:

  1. Perros con gran musculatura y robusos. De aspecto intimidatorio y configuración atlética.
  2. Perros con el pelo corto.
  3. Según su tamaño serán de mediano en adelante (a patir de los 50 cm de altura y con peso mayor de 20Kg).
  4. Perros con fuerte carácter y valor.
  5. Cabeza de gran tamaño y con forma de cubo, con mejillas musculosas y abombadas,  con cráneo ancho y grande.
  6. Perros con el cuello corto, musculoso y ancho.
  7. Mandíbulas grandes y fuertes, boca robusta, ancha y profunda.
  8. Individuos con el pecho ancho y grande, profundo, macizo, costillas arqueadas y lomo musculado y corto.
  9. En cuanto a las patas, las anteriores serán paralelas, rectas y robustas, y las posteriores musculosas.

Si nos fijamos en la lista de razas anterior no figura en dóberman, tal vez junto con el pitbull y el rotweiller, una de las razas más intimidantes y que con peor fama cuentan en el acervo popular.  Efectivamente, no aparece de forma explícita, pero cumple con las nueve características que menciona el Real Decreto.

Lo mismo ocurre con otras razas como el bóxer  que son considerados PPP en algunos ayuntamientos y  comunidades autónomas pero no a nivel nacional.

Igualmente, son también considerados perros potencialmente peligrosos aquellos que sin ser de ninguna de las razas anteriores y sin tener las mencionadas características, tengan un marcado carácter agresivo (certificado por un veterinario colegiado) o haya protagonizado en pasado algún ataque.

Si nos fijamos en las características explicitadas o en las que comparten las razas mencionadas, éstas son casi en su totalidad características físicas de fortaleza, tenacidad, tamaño, aspecto, etc. No se trata como erróneamente se piensa de razas que genéticamente estén predispuestas a ser especialmente agresivas: más agresivo puede ser un yorkshire terrier que un pit bull, por ejemplo, todo depende la educación y el adiestramiento que se le haya dado.

Ahora bien, si un pitbull o un dogo argentino ataca, los daños que producirán su mordedura no son comparables en absoluto a los de la mordedura un yorkshire o un maltés. En eso es en lo fundamentalmente se basa la ley, no tanto en el carácter.

Las razas de PPP son fruto de cruces producidos para obtener perros de pelea, de guarda y vigilancia. Y que, además solían ser adiestrados para estas tareas. Pero, sin un perro de una raza PPP es adiestrado para una perfecta integración social con personas y otros perros no darán ningún problema ni de ataque, ni de agresividad. De ahí la tan conocida frase que los peligrosos no son los perros sino los dueños.

Requisitos y obligaciones

Para poder tener un PPP debemos cumplir los siguientes requisitos:

  1. Ser mayor de edad.
  2. No presentar antecedentes penales con respecto a algunos delitos. Certificado de penales.
  3. Disponer de capacidad física y psicológica. Reconocimiento médico y psicotécnico.
  4. Suscribir un seguro de RESPONSABILIDAD CIVIL por daños a terceros por valor de 120.000 euros.
  5. Licencia municipal que deberá renovarse cada cinco años.
  6. Inscribir al perro en el registro de perros potencialmente peligrosos del municipio.

Una vez que disponemos de toda la documentación en regla y tenemos nuestro perro hemos de cumplir también una serie de obligaciones, como son:

  1. Uso de bozal  y una correa de menos de 2 metros no extensible
  2. Si el perro se encuentra en un jardín o parcela deberá estar atado.
  3. Llevaremos siempre con el perro la correspondiente licencia municipal así como, la inscripción del perro en el registro de perros peligrosos.
  4. Si el perro se nos pierde o nos lo han robado, habremos de notificarlo en las 48 horas posteriores al registro de perros peligrosos.

Los criadores de estos perros deberán en todo momento disponer de las medidas de seguridad adecuadas.

Créditos imagen: http://www.insuranceforums.info

Artículos relacionados:

La Protectora de Animales de León realiza más adopciones que ingresos

Por qué no dar huesos a los perros

Por qué los perros comen hierba y cómo evitarlo

Cómo evitar que el perro muerda zapatos y otros objetos

Puntúa este artículo:

VOTOS: 1 MEDIA: 5

VISUALIZACIONES: 2748

Commentarios