Cómo estimular la mente de tu perro

Cómo estimular la mente de tu perro

Uno de los problemas que tienen los perros urbanitas, o al menos, que tienen los perros que viven en un entorno familiar, en casas (sin patio o con este muy pequeño) o en pisos, es el aburrimiento, la ausencia de incentivos y retos, el pasar la mayor parte del tiempo sin que el resto de la familia les haga caso, bien porque están trabajando o estudiando, bien porque están viendo la televisión u ocupados en otros quehaceres.

Para muchos perros, sus mayores momentos de esparcimiento y trabajo son simplemente dos o tres paseos cortos al día, hacer pis y caca y poco más.

Sin embargo, los perros, urbanitas o no, en un entorno familiar o en un entorno rural con más libertad y compañía de otros perros, necesitan pasear todos los días de forma adecuada, así como realizar ejercicio físico, sobre todo, perros de algunas razas más vitales como el alano español o el perro de agua, galgos, perros de caza, etc.

Pero además de estimular al perro físicamente por ejercicios, también es conveniente ejercitar su mente, someterle a desafíos, a hacer cosas nuevas, buscar forma de trabajar con al naturaleza instintiva del animal de modo que extraigamos lo mejor de ellos. Este tipo de actuaciones, además de enriquecer sus vidas (y las nuestras) ayudará a establecer entre nosotros y nuestro perro un vínculo más profundo.

Por ejemplo, si jugamos con nuestro perro a tirarle la pelota y que la traiga, ejercicio que por cierto, es ideal realizarlo en grupo de forma que aprendan a compartir y competir, aumentando la sociabilidad del perro y reforzando su vínculo con el resto de compañeros. Este ejercicio, decimos, no debe consistir sólo en tirarle la pelota para que corra y la traiga, sino que al tirarla procuraremos que caiga escondida tras unos setos para que el perro la busque. Se trata, además de que la persiga y corra, de que la busque, de que sea capaz de sacarla de lugares difíciles (como un agujero del suelo o encima de un banco).

Jugar con un perro, no sólo es dejarle hacer, es también estimular sus instintos y capacidades psicomotrices.

Activemos su olfato y su instinto rastreador

Provoquemos que el perro utilice su sentido más poderoso, su olfato, escondiéndole comida y golosinas (el pienso semihúmedo frolic es ideal para esto: les encanta, no deja de ser comida y es bastante oloroso) en algún lugar de la casa, colocándole obstáculos, cajas, de manera que le dificulte la consecución del objetivo. Pongamos algunas mini recompensas, migas del premio final, para evitar el desaliento.

Comencemos con ejercicios fáciles, para que el perro vaya aprendiendo el juego y no se desanime. Para ir luego poco a poco, complicándole más y más, la obtención del resultado.

Es una vuelta de tuerca, un paso más allá, al uso de los juguetes interactivos como hemos comentado en alguna ocasión.

Utilicemos nuestro ingenio para hacernos un circuito agility casero

De la misma manera que siendo niños hacemos más caso a juguetes sencillos y caseros que al último y caro modelo más sofisticado, los niños pasan más tiempo jugando con un palo o una caja de cartón que con el regalo estrella, podemos hacer que nuestro perro se entretenga y se motive jugando con botellas de plástico (en las que podemos meter algo de comida para aumentar su motivación).

También podemos hacerle un pequeño circuito en casa con cajas de cartón, enseñándole a saltarlas o a pasar por debajo de una estructura que con ellas construyamos.

También podemos atar un extremo de una cuerda a un palo largo, y el otro a un peluche. Colgaremos el peluche delante de su mirada para captar su atención. Después lo movemos lentamente, paramos, arrancamos. De esta forma tendremos al perro concentrado en el movimiento, enfocado en su pieza de caza (en este caso el peluche).

Cuando movemos lentamente el muñeco estamos incentivando su concentración y capacidad de enfoque, mientras que al moverlo rápido, incentivamos sus reflejos y capacidad física.

El perro obtendrá mayor motivación si es recompensado cuando le dejemos capturar al peluche. Incluso puede ser buena idea que la golosina esté en el propio peluche.

Créditos imagen: http://1000awesomethings.files.wordpress.com

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